LA CAJA DE ZAPATOS
Sara y Máx se mudaron a Guanajuato días después de casarse. El trabajo de él como agente de ventas de una farmacéutica lo mantenía viajando todo el tiempo entre los Estados colindantes y habían decidido juntos que ese lugar era el más indicado para no estar a más de 3 horas de distancia. San Miguel de Allende se veía imponente, su arquitectura enamoró más a la pareja que se alojó en un hostal cercano al jardín mientras les entregaban su nueva casa. Luego de 3 noches, el administrador de la agencia de bienes raíces telefoneó a Max para decirle que por una situación ajena a su comprensión, los dueños de la casa habían cambiado de parecer con respecto al alquiler del inmueble y tenía en sus manos el cheque con el depósito y renta para su justo reembolso. Al día siguiente, Max y Sara se dirigieron a la oficina del administrador, un poco molestos pero concientes de que aquella extraña situación no estaba en su completo control y responsabilidad. Max era un joven astuto y educado, de f...