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✅ Conocí a un demonio en el Metro de Tokio

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La siguiente historia es un recuento de algo que me sucedió cuando tenía aproximadamente siete años. Mientras crecía y comprendía cosas, me di cuenta que era imposible aquello hubiera sucedido en realidad, pese a que no puedo desechar la sensación de que así fue.   Aconteció en Tokio, en una estación de Metro. Estaba parado al lado de mi padre cuando vi a aquel demonio, un ser peludo monstruosamente alto con alas cubiertas de piel negra y un hocico parecido al de un oso hormiguero. Probablemente lo estaba viendo desde hacía diez minutos hasta que finalmente habló, un murmullo suave que iba dirigido exclusivamente a sus oídos. “Este humano empieza a aterrarme”, dijo. “Parece que está mirándome directamente”. “Te estoy viendo justo a ti”, le dije. El demonio dio un pequeño salto por la sorpresa. “¿Puedes verme?”, preguntó. “Sí. ¿No pueden verte los demás?”. “No, a menos que estén en la quinta dimensión”. “¿Me encuentro en la quinta dimensión?”, le pregunté. “Tu me...

Leyenda Maya "El Canancol"

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Yum Kaax - Dios del Maíz ​ C uénteme, don Nico: ¿por qué pone ese muñeco con esa piedra en la mano en medio de su milpa?, pregunté un día a un ancianito agricultor. Su cara se animó con una sonrisa de niño, en tanto que me contestaba: Sé que usted no cree, pero le diré: soy pobre, muy pobre y no tengo quien me ayude a cuidar la milpa, pues casi siempre cuando llega la cosecha, me roban el fruto de mis esfuerzos. Este muñeco que ve no es un muñeco común; es algo más; cuando llega la noche toma fuerzas y ronda por todo el sembrado; es mi sirviente... Se llama Canancol y es parte mía, pues lleva mi sangre. El sólo me obedece a mí... soy su amo. Don Nico siguió diciendo: Después de la quema de la milpa se trazan en ella dos diagonales para señalar el centro; se orienta la milpa del lado de Lakín (Oriente) y la entrada queda en esa dirección. Terminado esto, que siempre tiene que hacerlo un  men  (hechicero) se toma la cera necesaria de nueve colmenas, el tanto justo para recubri...