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La casa de Coyoacan segunda parte!

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Bueno eh aquí la segunda parte!! Pues bien decidimos iniciar la investigación en la casa, pero cual fue nuestra sorpresa al saber que una trabajadora social se uniría a ella, ya que estaba segura que la mamá golpeaba a los niños y por ende la niña pequeña decía no recordar nada, incluso intuía que tenía pareja, y que tal vez era la cómplice de la pareja. Digo yo se que en México esto casi no se ve, pero bueno… pues comenzamos a colocar las cámaras, las grabadores de sonido etc. Una tía abuela de la mamá se iba a hacer cargo de la casa y la niña menor, mientras su hija estuviera en el hospital, lo cual de alguna forma nos dificulto la colocación del equipo, ya que según la tía, lo único que queríamos era espiar a la niña menor, incluso nos tacho a algunos de homosexuales, al decir que queríamos espiar al chico de 21 años mientras se bañaba. Nos acercamos a la mamá, la cual hablo con su tía, para permitir que nuestra investigación prosiguiera, antes de irnos nos detuvo, “esperen, hay alg...

El perro y Kakasbal (cuento maya)

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Para esta historia nos remontamos a la hermosa península de Yucatan. Un hombre era tan pobre que siempre estaba de mal humor y así no perdía la ocasión de maltratar a un infeliz perro que tenía. Kakasbal [espíritu del mal], que está en todo, vio que podía sacar partido de la inquina que seguramente el perro sentía contra su amo y así se le apareció y le dijo: —Ven acá y dime qué te pasa, pues te veo triste. —Cómo no he de estarlo si mi amo me pega cada vez que quiere— respondió el perro. —Yo sé que es de malos sentimientos. ¿Por qué no lo abandonas? —Es mi amo y debo serle fiel. —Yo podría ayudarte a escapar. —Por nada le dejaré. —Nunca agradecerá tu fidelidad. —No importa, le seré fiel. Pero tanto insistió Kakasbal que el perro, por quitárselo de encima, le dijo: —Creo que me has convencido; dime, ¿qué debo hacer? —Entrégame tu alma. —¿Y qué me darás a cambio? —Lo que quieras. —Dame un hueso por cada pelo de mi cuerpo. —Acepto. —Cuenta, pues... Y ...