Fantasmas y aparecidos de Santa María de Guido
José Ramón, de oficio taxista, tuvo una experiencia terrorífica y muy desagradable, cuando esa noche, pasadas las 24 horas, regresaba a la ciudad, bajando por las peligrosas curvas del camino de acceso, allá por donde se ubican los cenadores. Escuchaba música y recordaba que el día había sido muy especial, ya que logró reunir buen dinero y estaba contento porque llevaría recursos para su familia, así que solamente portaba buenos pensamientos. Acababa de terminar su jornada de trabajo y solo quería llegar al lado de su esposa para descansar y continuar al día siguiente con su labor, como es la rutina de los trabajadores del volante. Durante el trayecto, el vehículo pasó por un escarpado camino y tras de salir de una curva, José Ramón vio que una mujer se encontraba a un lado de la carretera, estaba esperando quizá el transporte, pero solamente que reparó que eran más de la media noche y entonces le llamó la atención que estuviera en ese lugar, además de solitaria. José Ramón no ...