Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta peninsula

EL TÚNEL DE LAMENTOS DE "SAN PEDRO BARRIENTOS"

Imagen
El Castillo de Barrientos, ubicado en el poblado de San Pedro Barrientos, uno de los 19 pueblos de Tlalnepantla de Baz, fue construido en el año de 1957. Este Castillo desde su construcción tuvo muchas desavenencias, por lo que por mucho tiempo estuvo abandonado mientras su situación legal se arreglaba. Fue así que como no había quién le fuera a dar mantenimiento o vigilancia, prontamente se volvió un Castillo empolvado y tétrico, por lo que no faltó quién aprovechará sus oscuridades, para practicar rituales ocultos y escribir en sus paredes historias escalofriantes. Un testimonio nos relata que en ocasiones se escuchan lamentos y gritos de auxilio provenientes de los túneles, ya que se cree que unos malhechores iban a ese lugar a enterrar a sus víctimas, por lo que "hasta se ven formas de huesos en las paredes". Ante estos ruidos extraños, varios investigadores de lo paranormal han intentado evidenciar esos fenómenos, pero ni los perros de guardia de la hoy Academia de P...

El perro y Kakasbal (cuento maya)

Imagen
Para esta historia nos remontamos a la hermosa península de Yucatan. Un hombre era tan pobre que siempre estaba de mal humor y así no perdía la ocasión de maltratar a un infeliz perro que tenía. Kakasbal [espíritu del mal], que está en todo, vio que podía sacar partido de la inquina que seguramente el perro sentía contra su amo y así se le apareció y le dijo: —Ven acá y dime qué te pasa, pues te veo triste. —Cómo no he de estarlo si mi amo me pega cada vez que quiere— respondió el perro. —Yo sé que es de malos sentimientos. ¿Por qué no lo abandonas? —Es mi amo y debo serle fiel. —Yo podría ayudarte a escapar. —Por nada le dejaré. —Nunca agradecerá tu fidelidad. —No importa, le seré fiel. Pero tanto insistió Kakasbal que el perro, por quitárselo de encima, le dijo: —Creo que me has convencido; dime, ¿qué debo hacer? —Entrégame tu alma. —¿Y qué me darás a cambio? —Lo que quieras. —Dame un hueso por cada pelo de mi cuerpo. —Acepto. —Cuenta, pues... Y ...