viernes, 18 de mayo de 2018

▷Una noche cualquiera en el centro

Esto sucedió hace ya algunos años, fácil hace unos diez años aproximadamente, pero lo recuerdo bastante bien. 

El escenario: el zócalo del D.F. en aquella ocasión había un festival o algo parecido de rock en el zócalo, era un evento algo grande, muchos grupos y tal, toda la banda que iba al evento estaba muy en ropa negra con sus camisas de grupos, chamarras de piel con estoperoles, peinados variados desde el punk hasta rapados. En esa ocasión había ido de visita con mi entonces novio, porque todavía no vivía en el D.F. Y después de una tarde-noche de andar en la zona rosa, nos regresamos al hotel (situado en C. Rep. Uruguay) nosotros veníamos de Madero y era la onda poder ir de la mano por la calle, ya saben en provincia dos hombres de la mano equivale a conjurar a la Santa inquisición, en fin, nosotros íbamos muy en plan de novios tiernos, cuando al llegar al zócalo vimos el evento y rodeamos el zócalo para bajar por Pino Suárez hacia Rep. Uruguay, y a mí para variar me dio hambre y lo más a la mano era un 7/11, en eso sentí una mirada bastante pesada, una mirada que me hizo buscar el origen, mire alrededor y vi un grupo de jóvenes todos de negro, y en medio el que parecía como el líder, un chico alto delgado que estaba parado mirando hacia nosotros, al principio interpreté su mirada como homofobia, ya que iba de la mano con mi chico, lo solté enseguida como reflejo pero mi chico me tomó de la mano, ellos iban rumbo al zócalo y nosotros rumbo a Rep. Uruguay, hicimos la parada obligatoria en el seven. Cuando estábamos pagando entraron estos chicos, debo confesar que me dio un poco de miedo, no sé que sentí o pensé pero me dieron miedo, además ¿no se supone que ya iban al zócalo? Quizás fueron a comprar alcohol, si quizás eso era. Con ese pensamiento me consolé. 

Salimos del Seven rumbo al Rep. Uruguay y de repente al voltear vi que venían detrás de nosotros, eso sí ya me dio miedito porque pensé que nos querían golpear o asaltar, quizás porque nos veían de provincia, quizás por putos, no sé que tanto pensé. Le apreté la mano a mi novio y le dije que nos seguían, él al voltear no vio a nadie, y yo tampoco, al volver la vista hacia adelante ahí estaba el chico alto delgado, pasamos junto a él y le dije a mi novio que cruzáramos la calle, así lo hicimos y nos detuvimos un momento, volteé hacia atrás y hacia adelante y no vi a este chico - uff ya se fué - pensé con alivio, le dije de todas maneras a mi novio que camináramos rumbo al zócalo, que para curiosear, la verdad es que ya estaba medio paranoico y mi novio me abrazaba y me decía que no veía nada de lo que le decía, un par de pasos adelante volví a ver a este chico, alto, delgado, piel pálido-oficina, gabardina negra, me veía fijamente como enojado, raro, no sé si decir que era odio o que era, yo me quedé parado sin poder hacer o decir nada y mi novio me preguntó que qué me sucedía, yo le señalé al chico al que ahora si pudo ver y mi novio caminó hacia él, se la iba a armar de pedo, cuando en eso el chico ya no estaba - míralo, zacatón el wey seguro corrió - me dijo riendo, - vámonos al hotel mejor - le contesté, y al dar la media vuelta ahí estaba nuevamente, mi novio no lo veía, estaba a unos metros y él no lo veía, yo esperaba la reacción de que fuera tras él y nada, en ese momento sabes lo que vives pero no das crédito, pues hace unos instantes mi novio lo había visto e incluso iba a ir tras él y ahora lo tenía casi enfrente y no hacía comentario alguno, nuevamente le pedí ir al seven por alguna cosa, cruzamos la calle, le dije que yo sentía la vibra muy muy pesada en el zócalo, que algo no me gustaba, las calles yo las veía muy obscuras, a este punto yo no sé que tanto era sugestión y que tanto era lo que yo percibía. Al salir del seven salió primero mi novio, luego salí yo, pasó alguien y me atropelló con su hombro, pero fue de esos golpes que te dan muy a propósito, cuando volteé a ver quién había sido, era este chico. Les juro que sentí la famosa bolita que te sube y te baja, ¿ya era mucha coincidencia no? Sólo alcancé a pensar - ¿qué quieres? ¿Quien eres? ¿Me conoces? ¿Quien te mandó? ¿De qué jerarquía eres? ¿Tienes permiso? - y pensando eso caminé rápido con mi novio hacia la esquina del hotel, una vez en la esquina abracé a mi novio y aproveché para ver a todos lados, y no lo vi, el hotel está a unos pasos de la esquina, pedimos la llave de la habitación y subimos. Una vez dentro me relajé un poco, cuando volví a sentir esa taquicardia, esa sensación de que alguien te mira fijamente, ese nervio, como si hubiera tomado dos litros de café negro, me asomé a la ventana, si muy cliché lo sé, y ahí afuera del hotel viendo hacia dónde estaba nuestra habitación estaba este chico, con las manos en los bolsillos y mirando fijamente, mi novio estaba en el baño diciéndome que me tenía que relajar, que no nos pasaría nada, que era yo un paranoico y que él me protegería de todo - valiente novio tengo que no puede ver lo que yo veo - pensé- así menos me va a poder proteger "de todo" - y mientras me decía eso, yo veía al tipo, cuando quise abrir la cortina bien para que cuando se acercara mi novio a verme también lo pudiera ver, en un abrir y cerrar de ojos, ya no estaba. 

Esa noche estuve platicando con mi novio sobre algunas experiencias que había tenido y el poco conocimiento que había ido adquiriendo conforme había teñido experiencias, le conté de mis teorías sobre los demonios y seres "en otras frecuencias", solamente me dijo "estás medio loco, ya no me cuentes eso que me da miedo lo que me dices, suenas como alguien loco" y con esa frase me calló la boca y no volví a decirle nada, esa noche no pude dormir hasta que literalmente salió el sol. 

Mi novio cayó rendido y roncaba, yo solo intentaba relajarme para poder pasar desapercibido pues empecé a notar el ambiente muy muy pesado, no sé precisar qué era, pero conforme comencé a realizar unos ejercicios para minimizar mi presencia, sentí como aquellas presencias o entes dejaban de acosar la habitación del hotel, mi novio que se despertaba con cualquier movimiento o ruido estaba como un tronco, pude haber tenido un rave ahí adentro y él ni en cuenta. Saqué una libreta y dibujé un sello y lo puse en la ventana a la calle, puse otro sobre el espejo y otro en la puerta de la habitación y literalmente cuando terminé de ponerlos me comenzó a dar sueño y vi que comenzaba a entrar la luz por entre la cortina y me dormí. Mi novio me despertó un par de horas después y me dijo que la noche anterior había estado actuando raro, que le di miedo porque hablaba de un chico que nos perseguía, le dije que incluso él lo había visto y que lo quería ir a golpear y me dijo que cómo sabía yo eso, que eso era lo que había soñado. ¡Plop! Mi novio recordaba todo eso como un sueño y solo me dijo que recordaba que salimos del metro, llegamos al zócalo y que de ahí yo estaba muy raro, que lo hice ir al seven dos veces y que de ahí fuimos al hotel. Le conté mi versión y solo se molestó y no quiso hablar más del tema ese día. Dijo que él no quería saber de esas cosas y que no quería ver nada. 

No recuerdo bien la fecha pero era por ahí de finales de octubre. Seguramente los que viven en el D.F. Ya de años podrán ubicar que evento fue y el año. Yo como les digo no recuerdo bien pero esa experiencia no la olvido. 

Saludos

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