domingo, 3 de abril de 2016

El Perro Negro





El siguiente relato le sucedió a un compañero de trabajo, persona mentalmente sana y de un criterio y juicio lógico, profesional y cientifico dada su profesión y las funciones que realiza en su trabajo.

Todo inicia cuando "Juan" (lo llamo asi por respeto a su privacidad) es niño (10 años) y viajan toda su famila y parientes (tios, primos, abuelos, etc), al rancho de uno de los tíos el cual quedaba situado a aproximadamente 40 minutos de la capital del estado de Yucatán. Como todo niño curioso y con la compañía de un primo deciden ir a explorar los linderos del rancho, y a pesar de las llamadas de atención de los parientes de que no salieran de la propiedad, deciden cruzar el alambrado e ir a la propiedad vecina. Una vez que ambos pasaron caminaron por espacio de 15 minutos a un area algo rara por la apariencia y vegetación diferente de la zona.... los arboles se tornaban resecos y no parecían para nada a los de la región, ademas que a ambos les parecío que un "silencio ensordecedor" los envolvió al grado de escuchar solamente sus pasos en la hojarasca y su respiración. Les empezo a dar miedo por una sensación de sofocamiento y soledad que experimentaron, cuando Juan decide que es hora de volver sobre sus pasos, su primo, 2 años menor le dice con inocencia y temor: "mira Juan, esa viejita sobre ese arbol", con todo el cuerpo erizado y una sensación muy intensa voltea Juan y observa a un ser que efectivamente parecía una anciana por el aspecto: encorvado, figura aparentemente femenina, con un rebozo o chal sobre la cabeza lo cual tapaba su rostro, y vestuario que le tapaba cualquier asomo de manos o pies; pero todo eso a 3 o 4 metros de altura aproximadamente. Cuando estaban paralizados por lo que veian, un "cuervo" (debido a que solo alcazaron a ver un ave negra), lanzó un graznido espantoso lo cual los hizo correr como histéricos hasta la casa a mitad del rancho del tío. Ellos contaron lo sucedido a sus respectivos padres pero debido al jolgorío que había por la reunión no les hicieron caso, y ahi quedó ese suceso.

Pasan los años y hace apenas tres, deciden todos los primos los cuales son muchos (aproximadamente 40, contando a primos, novios y novias) ir al rancho del tio en la tarde-noche para unas parrilladas, cervezas y algun whisky, ademas de pasar una velada excelente en compañia de todos ellos ya que por trabajo ya casi no era posible reunirse como en aquella ocasión. Ya estando ahi, empieza el cotorreo, los saludos, las anécdotas laborales, las pláticas de amor, política y demás... ya entrada la noche, casi madrugada se acerca el primo menor de Juan que lo acompañó aquel día y le dice: "Oye Juan, cuando eramos niños, fue real lo de la viejita o sólo lo soñé?".... Juan le dice "Fue real", en eso todos los primos menos una pareja (prima y su novio que fueron al poblado mas cercano por hielos y cigarros) empezaron con el clásico "que lo cuente, que lo cuente", y Juan acompañado de su primo narran la historia que les sucedío en el predio vecino, cada vez que describían se empezaron a acurrucar unos a otros ya que es común ese tipo de apariciones (paranormales) y muchas veces con multiples testigos en las zonas poco habitadas del sureste, una vez que terminaron el relato empezó el interrogatorio de los primos: "Que miedo, oigan y no le dijeron a nadie?, y realmente era una viejita?, la habían
visto antes de llegar hasta ahi?, le comentaron a tio de esto?", etc... pero todos ya con un visible temor y mas, dado que habia sucedido a un par de kilometros de ahi. En eso llega la pareja de primos que habian ido por los hielos en franca discusión: "Como va ser posible, no digas tonterías y mas a estas horas!!"... "en serio!!, la vi ahi parada"... "Ajá, y como llegó hasta ahi?"... los demás primos preguntaron que pasaba y dice el novio: "Esta necia, dice que cuando veniamos con la luz del carro vio a una viejecita parada en el brocal (embocadura) del pozo cerca de la piscina y cuando me dijo, yo no vi absolutamente nada, y me dijo vamos a verla, y como le dije que solo la imaginó, empezamos a discutir".... algunos primos un poco serios les dijeron "Ya cabrones, no nos asusten, como oyeron lo que platico Juan nos quieren meter miedo"... "Y que les platico Juan?" pregunto la prima... en eso todos cayeron en cuenta que en relato por supuesto ellos no estaban!!... cuando en eso dice la prima, "Ahi está la viejecita", señalando a la ventana.... todos voltearon con un miedo aterrador y vieron solamente un rostro o apariencia de el dentro de un rebozo, con las cuencas de los ojos vacias y en lugar de ellos como "dos carbones al rojo vivo".... empezó la histeria, los gritos y demas.... los varones (no digo hombres porque la hombría había desaparecido) armados de valor deciden tomar machetes, palas, azadones, palos, rastrillos y todo cuanto como arma pueda servir, y con "a la cuanta de tres salimos y le rompemos su madre a eso" ademas de una sensación rara mezcla de terror, impotencia y coraje, cuentan tres y empujan la puerta todos tomando posición para rodear a la "viejecita".... pero cuando salen lo que ven fue mas abrumador... no era una viejecita, era un perro negro parado en dos patas viendo hacia adentro de la casa.... ya que lo habían rodeado, el perro se voltea los ve y se suelta tremenda y aterradora carcajada que los hizo correr de nuevo hacia adentro, a la vez que ese ser de un increible salto se perdio en la oscuridad de la noche.

Es por mas decir que nadie se durmió, se vomitaron por la experiencia no por la ingesta de alcohol la cual no era mucha, algunos se desmayaron, algunos quedaron histéricos, y los que no pasaron lo que quedó de la noche rezando.... hasta que los primeros rayos del sol los dejaron salir.

Espero sea de su agrado este relato que cuando mi compañero me lo conto, note como se perturbó bastante, ademas que incluso se le enrojecieron los ojos por lo intenso de la experiencia.

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